La proyección de la Centro Izquierda

Presidente del PPD, Gonzalo Navarrete:

“Cuando hay un déficit en la gestión política del Gobierno, los candidatos de centroizquierda terminan debilitados”

Camilo Carreño/Política
El Mercurio (sábado 07 de oct.2017)

A juicio del candidato a diputado, las reiteradas descoordinaciones de La Moneda han perjudicado a las cartas presidenciales del bloque oficialista. Navarrete dice que es relevante que el Ejecutivo tome un rol activo a partir del 19 de noviembre y que es posible forjar un pacto con buena parte de la DC en segunda vuelta.

Luis Gonzalo Navarrete Muñoz es hijo de Luis Navarrete Carvacho, un ex mayor del Ejército que fue designado alcalde de Ñuñoa durante el régimen militar y luego electo diputado por Renovación Nacional. El ex alcalde de Lo Prado, en esos años, tuvo una activa participación en el MIR y en el MAPU.

Convertido en presidente del PPD desde el año pasado, Navarrete destina buena parte de su tiempo a recorrer las ocho comunas que componen el nuevo distrito 9, zona en la que competirá como candidato al Congreso. También juega un rol en el devenir de la Nueva Mayoría y la administración de la Presidenta Michelle Bachelet, que esta semana terminó con la decisión de Mahmud Aleuy de renunciar a la Subsecretaría del Interior.

El Gobierno optó el viernes de la semana pasada por retirar el carácter terrorista que se interpuso contra los acusados de la quema de la iglesia evangélica, con el objetivo de que depusieran una huelga de hambre que se extendió por más de 110 días. Aleuy era partidario de esa acción judicial y transmitió en el PS que aquella desautorización le hacía inviable continuar ejerciendo su labor. Más aún, después de que el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, criticara en entrevista con “El Mercurio” el “efectismo comunicacional” de la Operación Huracán, que fue respaldada por su cartera.

-¿Fue una buena solución otorgarle vacaciones al subsecretario Aleuy, en medio de la crisis en La Araucanía?

-La ratificación de Aleuy era muy difícil porque él, en su mirada, se sintió descalificado. Sintió que no había sido considerado en la resolución. Entonces él, que tiene una estructura de personalidad bastante fuerte, tenía la convicción de que se tenía que ir. Pero la relación que tiene con la Presidenta, y el compromiso con el Gobierno, yo siento que lo hace darse un tiempo para retomar las acciones. Fue la salida intermedia que era posible, porque ese día lo más probable es que si se hubiera tomado una decisión, él se hubiera ido. Y reconstruir la Subsecretaría del Interior para cinco meses es difícil.

-¿Se siente representado por Aleuy?

-Aleuy tiene una visión más jerárquica de la que a mí me parece que debiera ser. Él tiene una mirada de que el que manda, manda y el resto no. Yo soy partidario de una construcción más colectiva. Con él no comparto cómo implementa algunas cosas.

-¿Y con el ministro del Interior, Mario Fernández?

-El ministro del Interior, para el nivel de complejidad que tienen los problemas políticos, hoy día no me representa en cuanto a lo que es capaz de articular. Es una buena persona, leal, trabajador, pero que en un mundo de complejidades no ha desarrollado toda la capacidad que se requiere.

“La gestión política interna de La Moneda ha sido parte de los problemas”.

Navarrete aborda el efecto político de las últimas crisis que se han instalado en la actual administración. Hace menos de 40 días que el equipo económico renunció en medio de las desavenencias internas del Gobierno en torno al proyecto minero Dominga, que La Moneda rechazó. El líder del PPD apoya la decisión adoptada por la Presidenta Michelle Bachelet, al igual que respecto de los huelguistas, pero afirma que ambos casos tienen un denominador común.

“Tiene que ver con cómo la gestión política interna para la toma de decisiones se incorpora a todos aquellos que tienen que ser parte de apoyar esa decisión que se toma. Que es lo que ocurrió con el tema de Dominga, donde estábamos todos de acuerdo en que ese proyecto debía ser reformulado desde el punto de vista ambiental, pero que uno de los actores principales, que tenía que ser parte (Rodrigo Valdés), no fue considerado a tiempo. Y por lo tanto, él se siente desautorizado”, afirma.

Navarrete prosigue: “Ese punto, que nos pasa regularmente y que termina afectando nombres y apellidos, es el problema político que tiene el Gobierno. Finalmente, una decisión que me parece coherente no tiene una gestión política interna para que no haya daño al interior de las personas o las instituciones del Gobierno. Yo no veo que el tema central es la debilidad o no que tiene Aleuy, sino que cuando tomas decisiones que no incorporan a todos los actores que tienen que ser parte de esa decisión, alguien queda herido y eso genera un daño político al propio Gobierno”.

-¿Cuán distante es hoy la relación de los partidos de la Nueva Mayoría con La Moneda?

-Yo diría que entre los partidos, La Moneda y el Comité Político, hoy día no hay un buen vínculo. Y eso hace que las decisiones que uno comunica al final, de las que no se es parte, tienes que improvisar. Y los partidos o los parlamentarios no pueden vivir en control de daños, tienen que ser parte de una gestión. Ahí tenemos un problema. El Ministerio del Interior es el que debiera gestionar esto políticamente. El Ministerio del Interior tiene la ventaja de ser muy leal a las decisiones, pero en el momento en el cual hay que implementarlas, articula menos de lo que se debiera, tanto con los partidos como con su propio equipo de comité político. Ahí necesitamos una mejor gestión de la coordinación.

-¿Es necesario un rol más activo de la propia Mandataria?

-Yo no sé si sea la Presidenta, pero hay alguien que toma la decisión. Entonces, cuando hay pedacitos de diagnóstico; que le duelen los ojos, la nariz o la garganta. Y si yo te digo que es gripe, y por lo tanto por eso te duelen los ojos, la nariz y la garganta, porque ese es el cuadro clínico, eso es lo que no opera.

-¿Los problemas de gestión del Gobierno pueden provocar efectos en las candidaturas presidenciales del sector?

-Cuando hay déficit en la gestión política del Gobierno los candidatos de la centroizquierda terminan debilitados en su opción (…) Por ejemplo, Guillier habla de que vamos a seguir en una línea de crecimiento económico con sustentabilidad o de delincuencia más integral, tiene que articular eso asumiendo que hay un déficit político. Y cuando la centroizquierda lo que transmite es que tiene división al interior, la gente te dice ‘no tengo por qué creerte que lo vas a hacer bien; estoy de acuerdo con lo que quieren, pero no cómo lo hacen’. Creo que tenemos un problema de transmisión de credibilidad.

-¿Y cuál es el principal déficit de la coalición?

-El principal problema que tenemos en este último tiempo es que la coalición no ha operado como coalición. Creo que ese es nuestro principal problema desde que llegó (Jorge) Burgos a La Moneda. De ahí para adelante no hemos tenido coalición, no está el segundo piso, no está en el equipo político, no está en la reunión de los partidos, no está en las intendencias. Entonces, tienes una coalición que no ha operado como tal y si hay algo de lo que nos tenemos que hacer cargo es que un nuevo gobierno de centroizquierda requiere mucha más cohesión. Es una realidad de la que tenemos que hacernos cargo a la brevedad, y disputas como las que ha habido ahora entre Goic (DC) y Teillier (PC) no ayudan a eso. Tenemos que entender que eso es una pésima señal.

“El Gobierno no puede hacerse el desentendido”.

-Algunos analistas han planteado que las descoordinaciones en torno al proyecto Dominga y el caso de Aleuy apuntan a dos aspectos sensibles para la centroizquierda, como lo son el crecimiento económico y la seguridad pública. Se trata de dos ejes de la campaña de Sebastián Piñera. ¿Cuánto riesgo representa ese factor para Guillier?

-Creo que en los temas de fondo, de cómo uno hace un salto en el crecimiento económico con sustentabilidad ambiental o de seguridad, que va más allá del tema de La Araucanía, no hemos tenido un discurso que permita que los candidatos de centroizquierda se posicionen ante la ciudadanía. Entonces, claro que daña la credibilidad en dos áreas sensibles de la centroizquierda. No en un tema de fondo, sino en cómo políticamente eso se gestiona, porque nadie duda que tiene que haber crecimiento económico con sustentabilidad ambiental y que los temas de seguridad tienen un componente policial, pero también estructural. Y eso no es solo en La Araucanía.

-¿Esperaría un mayor esfuerzo por parte del Ejecutivo para potenciar las cartas presidenciales del bloque?

-De aquí a la primera vuelta no hay mucha condición para hacer eso. Habiendo dos candidatos, tienes un Gobierno que en eso optó más por la prescindencia que por la acción. Posterior a la primera vuelta, el Gobierno tiene que jugar un rol de articular política pública. Todo lo que viene en una mirada más de proyección de la coalición, más que del legado presidencial. No hay proyección del legado de Bachelet si es que finalmente termina instalado en la opinión pública, o en la votación, que lo que hay que cambiar es el signo del sentido de las cosas. La proyección de una mirada de país requiere que el Gobierno en la segunda vuelta se la juegue, porque no da lo mismo. Ahí la prescindencia desde el punto de vista del discurso y de la articulación no es posible. El Gobierno no puede hacerse el desentendido.

-¿Cree que La Moneda está más abocada a construir el legado de la Presidenta que de la proyección del conglomerado?

-Si no juntamos lo que es el legado de la Presidenta Bachelet con la proyección política de la coalición, será un fracaso.

Escenario de segunda vuelta

-¿Es viable un pacto con el Frente Amplio en segunda vuelta?

-El Frente Amplio es necesario, pero no es fácil porque allí hay una cantidad de grupos que políticamente no se sienten convocados por una política de centroizquierda. Pero, al mundo que vota por el Frente Amplio es posible conquistarlo y es indispensable hacer ese esfuerzo. Todo depende del espacio y cuáles son las condiciones que se coloquen para eso. Si esto significa el cerrar cualquier opción de alianza público-privada, y eso es parte de lo que Frente Amplio coloca como condición, no es posible. Uno tampoco va a mentir.

-¿Y con la DC?

– Absolutamente.

-¿Con toda la DC?

-Con el sector más conservador de ese partido no creo que uno llegue a un acuerdo, pero la DC es mucho más institucional. Y el mundo DC es mucho más progresista. El sector que tiene más vocería hoy día, no creo que represente mucho del voto DC.

-Según trascendió, el ex Presidente Ricardo Lagos estaría preparando un apoyo a Guillier en segunda vuelta.

-Lagos va a ser parte del acuerdo de apoyo de segunda vuelta a quien pase. Y eso él lo ha dicho. Tiene una responsabilidad política en ese sentido y sea Guillier o Carolina Goic, Lagos va a ser parte.

-En su última incursión presidencial, el ex Mandatario no logró captar adhesión política ni ciudadana. ¿Continúa siendo un activo electoral?

-Lagos para una segunda vuelta suma. Lo que todo el mundo le reconoce es que tiene capacidad que las cosas ocurran adecuadamente. Puede ser que no estemos muy de acuerdo o que la gente no haya valorado el sentido de lo que él hizo. Donde se ve muy privatizador, solo preocupado en temas de crecimiento o el error del Transantiago. Pero que las cosas cuando Lagos gestiona ocurren, sí. Lagos puede aportar en el sentido de transmitir que lo podemos hacer, y que lo podemos hacer bien.

”La ratificación de Aleuy era muy difícil porque él, en su mirada, se sintió descalificado. Sintió que no había sido considerado en la resolución”.

”El ministro del Interior, para el nivel de complejidad que tienen los problemas políticos, hoy día no me representa en cuanto a lo que es capaz de articular”.

”No hay proyección del legado de Bachelet si es que finalmente termina instalado en la opinión pública, o en la votación, que lo que hay que cambiar es el signo del sentido de las cosas”.

”El Frente Amplio es posible conquistarlo y es indispensable hacer ese esfuerzo. Todo depende del espacio y cuáles son las condiciones que se coloquen para eso”.”El Frente Amplio es posible conquistarlo y es indispensable hacer ese esfuerzo. Todo depende del espacio y cuáles son las condiciones que se coloquen para eso”.

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