La crisis y pérdida de identidad v/s credibilidad

Durante muchos años nuestras instituciones armadas han prestado servicio de mantención de la seguridad en el país, con una mirada desde el territorio soberano y donde la historia les ha entregado grandes responsabilidades. No obstante, su profesionalismo, entrega y dedicación a la labor militar se ha encerrado, en último tiempo, sólo en situaciones donde la corrupción y mala utilización de recursos por parte de algunos funcionarios, lo que han dejado a las instituciones armadas en uno de sus peores momentos después del retorno a la democracia.

Si podemos definir culpas, sin generalizar, existen responsabilidades individuales y por sobre todo de mando, quienes son los encargados de informar, apreciar, ordenar y, lo más importante, fiscalizar. Debido a esto, desde una mirada progresista y con la idea de que nuestros sectores comencemos a plantear ideas y meternos de lleno en las decisiones de nuevas políticas de administración de la defensa nacional, debemos construir un relato donde seamos capaces de debatir sobre seguridad, defensa y muchos otros temas que debemos retomar con fuerza y dedicación.

Sin duda se deben construir equipos de trabajo, donde potenciemos la relación cívico militar, pero una de las cosas más importantes es el reordenamiento de los recursos que llegan a estas instituciones. Chile ya no está para tolerar este tipo de acciones irregulares, que sólo enlodan la imagen de orgánicas importantes del Ejecutivo y que son preparadas y formadas con recursos de todos los chilenos. Debemos generar unidades especialistas con el personal capacitado para el mejor control de los recursos, que sean capaces de exigir las auditorías temporales y llevar al día en que se está invirtiendo en estas materias, como también en hacer las denuncias para que se asuman las responsabilidades administrativas de quienes caen en ilícitos.

En definitiva, aquí se debe realizar un cambio de fondo en la reglamentación de quienes administran la parte jurídica en las FF.AA., que además debe ser gente preparada y con el perfil profesional a la altura del cargo. A eso llamamos modernización . Es justo también dejar en claro que en esta crisis interna de las FF.AA. existe una responsabilidad directa del Ejecutivo, quienes por mucho tiempo delegaron y entregaron facultades para que las instituciones tomaran decisiones prácticamente solos y sin mayor entrega de información.

La pregunta es, ¿hasta cuándo seguiremos con esta crisis? ¿Esto es sólo el comienzo? ¿Hay más sorpresas? Creo que lamentablemente esto continuará. Están apareciendo todos los días situaciones que son lamentables, abusos de poder, descontrol en las finanzas y por sobre todo el maltrato hacia quienes quieren denunciar malas prácticas en las instituciones. ¿Cómo protegemos a quienes han aclarado estos temas? Es una situación compleja, porque quien denuncia es sancionado y eso inhibe a otros a entregar información. Sobre esto último, lo más probable es que ya debemos ir pensando en constituir una unidad especializada con la participación de civiles donde se pueda brindar protección al denunciante.

Finalmente, es de esta manera como Chile puede avanzar hacia la construcción de propuestas hacia la modernización de las FF.AA. y de Orden, y son nuestros partidos donde en su área programática debemos trabajar muy unidos con un solo objetivo, que es sacar adelante algo tan significativo e importante como las instituciones de la defensa nacional.

José Ignacio Avello Ortiz
Secretario Nacional de Defensa PPD
Magíster (c) en Cs. Políticas y Comunicaciones

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