Guido Girardi: “Lo que estamos viviendo es responsabilidad de la DC”

Por Nancy Castillo /  www.t13.cl

Se dice del senador PPD Guido Girardi que es de los políticos con mayor cercanía con el candidato presidencial de su partido, de los socialistas y radicales, Alejandro Guillier. Por eso llama la atención cuando dice que tanto Guillier como Beatriz Sánchez son parte de un castigo de la ciudadanía hacia la política y sus representantes. Pero hace sentido tras escuchar su descripción de la crisis que viven las democracias a nivel mundial, del desafío de la gobernabilidad en un mundo donde los cambios políticos, sociales y culturales se producen en medio de una sociedad donde prima la mirada “Wikipedia y ya no la de la Enciclopedia Británica” y la incapacidad de dar respuesta por parte de las instituciones.

A ratos habla como si estuviera en medio de uno de los congresos del Futuro a los que dio vida, pero Girardi también sabe y maneja los códigos políticos y desde ahí critica al Frente Amplio por creer que el Estado lo soluciona todo y por análisis tipo hashtag; a la DC por haber tomado una decisión que debilitó a la Nueva Mayoría y, en la semana de alta tensión entre ese partido y el resto de la coalición, y justo después de que el propio Guillier convocara a los partidos que lo respaldan a acercar posiciones con el partido de Carolina Goic para la confección de una lista parlamentaria única, Girardi cierra la puerta.

– Guillier cerró la tensa semana con la DC con un llamado a sus partidos a velar por la unidad de la Nueva Mayoría, y dijo que él no sería obstáculo para que se negocie una lista parlamentaria única ¿lo comparte?

Lo que está planteando Alejandro es el objeto de deseo de lo que todos quisiéramos. El y todos queríamos unidad, a través de primarias y una lista única. Y él, es cierto, nunca fue obstáculo para alcanzar los acuerdos necesarios para que se dieran las primaras y la lista única.

– Guillier cerró la tensa semana con la DC con un llamado a sus partidos a velar por la unidad de la Nueva Mayoría, y dijo que él no sería obstáculo para que se negocie una lista parlamentaria única ¿lo comparte?

Lo que está planteando Alejandro es el objeto de deseo de lo que todos quisiéramos. El y todos queríamos unidad, a través de primarias y una lista única. Y él, es cierto, nunca fue obstáculo para alcanzar los acuerdos necesarios para que se dieran las primaras y la lista única.

-Pero lo planteó ahora, cuando ya no hay primarias y está dispuesto a seguir con dos candidatos hasta primera vuelta, no es lo mismo.

La lógica de esta nueva mayoría progresista es que ofrece a la ciudadanía un proyecto de país, que incluso trasunta al candidato. En este caso Alejandro es quien lo llevaría adelante, pero el aval para que eso se haga realidad es contar con parlamentarios que gestionarán ese proyecto en el Congreso. Entonces, dos candidatos, dos proyectos, dos listas.

-Los partidos de esta mayoría progresista, como la llama, ¿no cambiarán de opinión tras la solicitud de Guillier?

No, no cambiamos de posición. Nosotros como PPD hicimos todos los esfuerzos para tener primarias, para sumar más visiones al debate y no restringirlas. La DC decidió otra cosa. Los responsables de la situación que estamos viviendo hoy es la Democracia Cristiana.

-¿Y cómo se sobrelleva la relación con la DC? Esta semana partió con críticas desde ese partido al comando de Guillier por una izquierdización, la que se graficó en la diputada Karol Cariola, llamada por Carolina Goic como la “chica comunista”.

Creo que es una discusión irrelevante que más bien denota la falta de un debate para la sociedad chilena, uno que dé cuenta de los cambios que estamos viviendo. Mira, aquí lo que tenemos es un escenario nuevo, complejo: en la mayoría de las sociedades democráticas se vive una crisis de la democracia y de la democracia representativa, y el gran desafío es la  gobernabilidad del Chile del Siglo XXI .Estamos viviendo un  cambio de civilización, hay una nueva ciudadanía y las respuestas políticas son insuficientes, requerimos de respuestas que sean a escala de civilización. Hay una obsolescencia de todo el chasis institucional, no sólo lo político, en todos los ámbitos entre ese mundo analógico frente a una sociedad que está en red. En ese escenario la política y la democracia representativa es vista por la sociedad cada vez como más irrelevante. Hay un tercer factor, la velocidad de cambio es inédita, en los próximos 20 años se vivirán cambios equivalentes a 20 mil años pasados. Además, la tecnología y las redes sociales presionan a la inmediatez. Entonces, no hay sentido para la reflexión en el momento en que más que nunca se necesita. Pues pasamos de una era de gobernar la certeza al desafío de gobernar la incertidumbre. Por eso, la gobernabilidad es el mayor desafío que tiene nuestra sociedad. Ante eso, la respuesta debiera estar en ampliar las bases de sustentación, de diversidad, de inclusión. Entonces, cuando un partido de nuestra alianza guiado por la nostalgia, decide volver desde una visión del pasado para mí es una suerte de regresión. Hoy el camino propio es totalmente imposible.

-¿Y cómo afecta esa decisión de la DC al resto?

El problema que tenemos nosotros al ser notificados por la Democracia Cristiana, sin discutirlo con nosotros, una decisión legítima que respeto pero que no comparto, lo que hacen no sólo es afectarse a ellos, deja al mundo progresista con una debilidad en el chasis institucional para poder ofrecer gobernabilidad. Además, nos deja sin una posibilidad de convalidación ciudadana, sin poder mostrarle a esta sociedad que en este conglomerado se contenía una sociedad distinta.  

-Ok, pero no entiendo por qué si lo que se requiere para la gobernabilidad es abrir más espacios, no se puede ir a primera vuelta con dos candidatos presidenciales y una sola lista parlamentaria. Esa fórmula también permite tener más y no menos diversidad en las ideas.

Porque también se requiere coherencia, si tú como Democracia Cristiana tomaste una decisión, porque sentiste que tenías que romper con tu coalición, renunciar a las primarias en función de que sentías que tenías un proyecto de futuro que ofrecer, si asumes ese desafío, para mí eso no puede ser sólo por cálculo electoral. Yo creo que es un desafío genuino cuando quieres ser portavoz de un proyecto y sientes que tu coalición ya no te garantiza ofrecer esa visión a Chile. La manera de concretar esto en la democracia participativa es a través de la constitución de un elenco parlamentario que sea el que tenga la responsabilidad de materializar estas propuestas.

-¿No es un castigo a la DC?

De ninguna manera.

-¿Da por muerta a la Nueva Mayoría?

No, yo nunca doy por muerto nada que sea una situación que puede evolucionar. Con la DC siempre podemos construir a futuro acuerdos, pero ellos tomaron decisiones, no las tomamos nosotros…

-¿Y si Carolina Goic renunciara se abren las puertas de negociación?

A esta altura, si la Democracia Cristiana bajara la candidatura sería una situación todavía más compleja para ese partido, ellos están en un zapato chino. Creo que eso no puede ocurrir y son un error las voces de esta nueva mayoría progresista que han señalado que primero Goic debiera retirar su candidatura. Eso es totalmente inaceptable e inadecuado. En este momento no puede haber ningún ápice de presión ni de cuestionamiento, no puede aparecer siquiera la sombra de duda de que habría una presión por parte de la candidatura de Guillier para que ella bajara una candidatura y que esa fuera la condición para construir un pacto parlamentario. Yo parto de la base de que Carolina Goic va a  llegar a noviembre y lo que propongo es que comencemos a conversar ya un acuerdo programático para la eventualidad de que Goic o Guillier pasen a una segunda vuelta.

-El apoyo a Guillier por parte de la ciudadanía parece debilitado tras la aparición de Beatriz Sánchez ¿Se deberá a que el Frente Amplio recoge mejor las demandas del mundo progresista?

Lo que está pasando es también consecuencia de nuestras propias debilidades, de que la Nueva Mayoría no fue capaz de construir liderazgos nuevos ni fue capaz de dar respuesta a los problemas de la sociedad chilena. Y Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez son un castigo a la política que no fue capaz de hacer esas respuestas ni construir estos liderazgos.

Ahora, Beatriz Sánchez está siendo novedad y la novedad pasa, y rápido, es efímera, no tiene un contenido, es como un hashtag y al día siguiente hay otro, es como twitter. Y en este mundo de incertidumbre, en la gente va a emerger una demanda de gobernabilidad, donde existan algunas certezas que permitan vivir una vida mejor y creo que Guillier y la Nueva Mayoría progresista tienen mucho más posibilidad de garantizar esa gobernabilidad, una pacífica, inclusiva, que tiene cierta experiencia -con errores también- pero que es capaz de articular un proyecto.

El Frente Amplio es un fenómeno muy interesante, yo valoro a mucha gente que está ahí, pero todavía los considero muy cultura Twitter, muy episódicos, con mucho hashtag, muy reactivo, que siempre sabe muy bien identificar lo que no le gusta, pero no necesariamente de construir las respuestas para resolverlo.  

-La crítica a la falta de contenido o debilidad en estos no es sólo para el Frente Amplio alcanza también a Guillier.

Esta es una campaña presidencial hasta ahora sin contenido.

-Eso incluye a su candidato…

Incluye a todos y el desafío de Alejandro, que creo es quien mejor lo va a resolver, es no sólo ofrecer esta mejor gobernabilidad… Cuando tú hablas de ésta y cómo enfrentar los temas de futuro, yo creo que Sebastián Piñera tiene un gran problema para ser garante de gobernabilidad en este Chile, pues si tú le preguntas a la gente: ¿Ud. quiere más libertad para tomar sus propias decisiones o menos? como el aborto, matrimonio igualitario, eutanasia, que son los grandes temas de futuro, muerte digna… yo pienso que lo que ofrece Piñera es ir en contra de lo que quiere la gente. Porque la gobernabilidad que él ofrece no es la de la política, sino la gobernabilidad del mercado. El ofrece librémonos de todas las instituciones porque el mercado resuelve y decide.

-Perdón, pero en las 130 páginas programáticas de Guillier, hay una ausencia de esas temáticas. Por ejemplo, en cuanto a libertades individuales, no aparece el término muerte digna ni una vez

Deja terminar la idea. Por un lado está lo que ofrece Piñera; por otro, el Frente Amplio que todavía está demasiado centrado en que todo lo resuelve el Estado, hablan hasta de nacionalizar las empresas. Yo pienso que hay un eje que no está puesto y lo debe hacer Alejandro Guillier: la sociedad del siglo XXI es más sociedad que Estado y es más sociedad que mercado. El emprendimiento, la innovación, la creatividad no es monopolio del Estado ni del mercado. Los grandes fenómenos emergentes, han sido así, Google, Facebook. Yo creo que el eje de Alejandro no es mercado ni Estado, sino este un nuevo rol de la sociedad.

Respecto al tema del programa que presentó, yo no he participado y quiero participar. Lo que hizo Guillier fue decir yo voy a hacer entrega del radier para que lo construyamos entre todos. Yo no siento que ese es mi programa, el programa de Guillier será el que armemos a través de un programa participativo. Por qué yo le voy a conceder a cuatro personas o cinco que se dedicaron a armarlo… ese programa recoge algunas ideas fuerza, pero hay que agregarle el primer piso, el segundo, yo quiero que sea de mucha altura. Porque cuando él dice ni un paso atrás, porque tenemos que tener educación pública gratuita, sin exclusión, yo digo eso hay que agregarle un eje para el futuro… Este programa de Alejandro Guillier es la base, el radier sobre el cual se va a agregar capas y capas de ideas que van a emerger desde una discusión entre los ciudadanos.

-¿Y con los partidos?

 Obviamente con los partidos.

 

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